Un cooperante pide parar en Europa y en Magreb los discursos que llaman al rechazo

Santa Cruz de Tenerife, 11 de junio de 2009 (EFE).

El técnico mauritano Sid Ahmed Ould Sidha, que trabaja con menores extranjeros en Canarias, afirma que tanto en Europa como en el Magreb hay que “cerrar el camino” a los discursos políticos, partidistas, religiosos o nacionalistas que no llaman al entendimiento, sino al rechazo.

Un cooperante pide parar en Europa y en Magreb los discursos que llaman al rechazo

El técnico mauritano Sid Ahmed Ould Sidha, que trabaja con menores extranjeros en Canarias, afirma que tanto en Europa como en el Magreb hay que “cerrar el camino” a los discursos políticos, partidistas, religiosos o nacionalistas que no llaman al entendimiento, sino al rechazo. EFE

Así lo indica en una entrevista a Efe el técnico de la organización no gubernamental Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad en Canarias, para la que realiza un proyecto pionero, “El árbol de la palabra”, que consiste en impartir clases de árabe y francés a los menores magrebíes y subsaharianos de un centro de acogida en Tenerife.

Sid Ahmed Ould Sidha afirma que en los años que lleva en Canarias jamás ha sentido ningún rechazo aunque lo ha visto “en otros entornos, alimentados durante mucho tiempo por los tópicos”.

Precisa, no obstante, que los tópicos siguen teniendo importancia “para ambas parte, porque no nos conocemos”, para lo que pide “tiempo y trabajo” pero nunca admitir “ciertos discursos que impiden la comunicación y el contacto entre las dos orillas”, y que en vez de la convivencia, fomentan el rechazo total.

En su opinión, existe desconfianza, pero los problemas de los magrebíes en Canarias o en el resto de España no son los mismos que los de los residentes en Francia, donde hay ya una cuarta generación de inmigrantes de dicha procedencia.

El grueso de la inmigración magrebí a Canarias y el resto del país llegó con el auge económico de España “y no ha tomado forma porque veinte años para una sociedad no es nada”, precisa.

Por el contrario, el espectro de la inmigración magrebí en Francia o Bélgica tiene un nivel intelectual bastante elevado “que quizás podríamos vivir en España dentro de 30 o 40 años”, no ahora que es una inmigración orientada “hacia un mercado que pide ese perfil”.

Para el técnico mauritano, que impartió un curso sobre el Magreb financiado por la Viceconsejería de Bienestar Social e Inmigración del Gobierno de Canarias, España tiene un potencial para ejercer de vínculo entre Europa y esta región norteafricana.

Por hechos históricos hubo una separación entre dos mundos que siempre han compartido la historia, la buena y la mala, y no pueden separarse, agrega, pero también España parte con ventaja por su posición geográfica como país más cercano a África.

Ahora España está en el momento de aprovechar esta oportunidad, asegura Ould Sidha, quien no obstante insiste en no dar oportunidad a los discursos que perjudican “tanto a unos como a otros”.

También en el Magreb hay tópicos hacia Occidente como una sociedad muy individualista, sin calor humano, mientras que en Europa se piensa que las sociedades magrebíes están “hibernadas”, cuando por el contrario capitales como Casablanca o Argel viven “una evolución tremenda” y no se parecen en nada a cómo eran hace veinte años.

El técnico, que no teme el triunfo de los partidos conservadores en las elecciones al Parlamento Europeo “porque no hay que mezclar izquierda o derecha con racismo y xenofobia”, cree que hay que “aprovechar las familias mixtas” para fomentar el entendimiento.

Precisa también que el objetivo de los cursos de árabe clásico y francés es que si los menores extranjeros no acompañados regresan a su país, puedan construir “un puente” entre ambas sociedades en el ámbito empresarial o social, y de alguna manera actuar “como mensajeros de Canarias” en sus naciones.

Apunta que estos menores se encuentran “en un limbo: entre dos culturas, dos lenguas, dos maneras diferentes de pensar”, y en una situación en la que vienen a trabajar a España y las leyes les obligan a permanecer en un centro hasta la mayoría de edad, lo que les crea angustia y frustración porque “aquí son menores, pero en su sociedad ya son hombres”.

http://www.que.es/ultimas-noticias/internacionales/200906111252-cooperante-pide-parar-europa-magreb.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: